lunes, 5 de octubre de 2009

OTRO SUEÑO

Estoy en la casa de AL un día cualquiera por la tarde, estamos en el presente, tengo la edad que tengo y estoy con mi bicicleta pero estamos en la casa en que vivía cuando eramos chicos. El jardín con pileta donde nos encontramos hablando hoy está ocupado por un enorme edificio. Me voy de su casa dejando la bicicleta ahí, me e tengo que ir a trabajar creo y por alguna razón juzgo que es más conveniente dejarla ahí. Ahora estoy llegando a mi casa, que en este caso también es la casa de cuándo era chico, entro volando por el pasillo y cuando llego a la puerta de Planta Baja A veo unos sobres que asoman por debajo de la puerta y pegados en la misma unas fotocopias de fotos y DNIs mío, de mi hermano y de mi madre. Ella en la foto está con una toalla en la cabeza. Además la puerta tiene inscripciones hechas con un punzón o algo así. Alcanzo a leer la palabra "Entorpecer" escrita en letar infantil y con bastante fuerza a juzgar por la forma en que está salida la pintura.
Entro, digo "hola" "hola", pero no hay nadie. Todo indica, o en todo caso entiendo al instante que se trata de una carta documento o una serie de cartas documento, una denuncia o algo así. Mi primera reacción es romper todos los papeles sin ni siquiera leer lo que dicen. Después leo algo suelto y comprueb o que efectivamente es una demanda por algo aunque no entiendo de qué ni quién lo manda. Trato de reconstruir los documentos rotos en mil pedazos. No logro ver nada pero pienso todo el tiempo en mi vecina la gorda, mi vecina actual en la vida real.

Despierto sin saber más del asunto. Cuando salgo a la calle ha dejado de llover. La gorda sale de su casa. Lleva puesta una campera roja y en la mano derecha un paraguas cerrado del mismo color.

viernes, 2 de octubre de 2009

SUEÑO

Estudio de radio (estudio 1) abierto especialmente para la grabación y edición de un programa. Estoy ahí con PS (que nada tiene que ver con esto), alguien en la oscuridad del estudio nos insulta, es una mujer, creo reconocer la voz de una locutora del servicio informativo. La situación se repite un par de veces. Empieza a llegar gente, personas grandes, no conozco a nadie. Me voy.
Estoy en mi cuarto/ oficina sentado en mi sillón dormito al sol que entra por la ventana. Parece la ventana de mi habitación en el seminario. Abajo el patio de las palmera. Me hago un sandwich, después otro, después otro. El pan fresco se deshace en mis manos cuando intento cortarlo. Se me cae al suelo, alguien (un chico) me pide que le convide, le digo que no. Como. Está incomible, imposible, insisto. Hablo por teléfono al estudio, digo: como algo y voy. Sigo al sol. Empiezo a volver, la radio ahora está en una quinta, una casa en medio de un parque inmenso. Me llaman todos a los gritos "Perazzo! Perazzo!! (te llama tu mamá?)" En medio de los gritos la voz de mi jefe " Dónde está Perazzo" "Acá" Ahí voy" grito. Quiero correr, no puedo, los pies pesan una tonelada. En el camino me cruzo con GDL (que está muerto) muy flaco, algo me dice referido a su muerte creo. Parece que me despidieron o me están por despedir. Pienso en P. Llego, ahí está BV esperandome con un celular en la mano, me dice: "Esto lo quemaste/ lo rompiste vos" y yo (sabiendo que efectivamente fue así) lo niego terminantemente. En la corrida dejé tirados por el jardín mi abrigo y mi bolso, voy a recuperarlos. Me acompaña X a quyién le explico hasta que punto no soy responsable de nada. al llegar donde está mi bolso se nos une P y veo a PR que usa mi bolso como felpudo a modo de chiste. "Jajajaja" Agarro todo. De pronto en el jardín aparecen DD, JC, JG, etc Hay varias llamadas entre personas que están muy cerca fisicamente. Trato de hablarle a PS. Hay un colectivo, me voy , vuelvo. Va y viene un palo de lluvia (el instrumento musical) que en su interior lleva celulares rotos. Cada vez que cae al piso accidentalmente se salen los celulares y se rompen más y más. LLamo a PS con el celular de mi amigo DD, me cuesta mucho apretar los botones. No sé quien me atiende, tardan en pasarme con él. Quiero avisarle que ya voy. Me cuesta moverme. Idas y vueltas en un colectivo playero.

Al rato en mi casa, dos loritos se hacen arrumacos, los veo por la ventana, hago ruido, se asustan, se van, vuelven. Estoy en el piso, uno pasa cerca mío, ya nos es una loro sino otra clase de pájaro, más salvaje, casi feo. Veo como come un enorme insecto con su pico deforme. Pienso: "Buenísimo, estos pájaros van a comerse todas las cucarachas".-

jueves, 1 de octubre de 2009

FOCO

Dando vueltas como vengo dando en busca de nuevas respuestas a viejas preguntas ( con la esperanza de encontrar sino respuestas al menos preguntas nuevas ), me encontré de "casualidad" y por muchos lados al mismo tiempo con la palabra "foco". Minutos antes de comenzar mi sesión de análisis de ayer y puesto a ordenar o intentar ordenar mis ideas, escribí esta palabra en mi libreta e inmediatamente apareció la palabra "Fuego".

Foco de incendio,
Caballo de Fuego,
Fuego sagrado,
Fuego Eterno,
Fogata,
Volcán, Llamas

Foco, foco, foco me repito. Enfocar.

En eso estoy, una vez más. Y seguramente no la última aunque ojalá que sí, que pueda enfocarme definitivamente, prenderme fuego y arder, encenderme. Pero no quemarme, no consumirme. No terminar en el Hospital del Quemado con quemaduras de distintos grados.
Y que no se me queme el asado.
Que nos e me queme el bocho.
Que no se me queme nada.
Prenderme fuego pero bien, o sea, si es que eso fuera posible.

Seguramente lo sea.

Arder. La zarza ardiente y esas cosas...

miércoles, 30 de septiembre de 2009

TALLER

Un taller de autos y motos montado en una fosa gigante cavada en el piso de un galpón. Alturas inmensas, guinches, grúas, malakates de los que cuelgan motores. Allá abajo se arreglan todo tipo de vehículos. Los mecánicos dejaron hace tiempo su modesto taller del Abasto y tan bien les fue que montaron este en los fondos de la casa de una abuela fallecida. Las oficinas están dispuestas en una especie de cabina/ balcón/ tribuna desde dónde puede verse el trabajo de los mecánicos como si fuera un espectáculo o una operación con público. De hecho a espaldas de los escritorios hay gradas dispuestas para eventuiales invitados o propietarios que quieran ver de qué manera son tratados sus móviles.
Al mediodía cierran las puertas, corren los teclados de las computadsoras, los papeles, los talonarios y convierten las mesas de trabajo en comedor. Almuerzan comidas rápidas en bandejas de plástico mientrsa observan hacia abajo a los operarios hacer lo mismo pero con las manos engrasadas.

martes, 29 de septiembre de 2009

LA FUERZA

Puesto de vigilancia y control de la policía federal ubicado bajo la General Paz a la altura de la estación Rivadavia del ferrocarril Mitre, ramal Retiro- Tigre. Garita de chapa con los vidrios rotos, junto a la ventana del lado de afuera un espejo roto apoyado sobre un tambor de kerosene multiplica y expande el ángulo de visión que desde ahí se tiene. Unos conos de color anaranjado fosforescente marcan la zona donde los autos deben detenerse si algún agente así lo indica. Un baño químico ubicado a unos pocos metros.
Es de noche, hace frío, la luz de las farolas da a todo una tonalidad amarillenta. Pasan por encima autos y camiones.
Los agentes Rojo, Verri y Rico conversan enfundados en sus uniformes azules. Por encima de las camperas llevan puestas casacas naranjas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

SOÑÉ

Que me despertaba tarde, que se hacía tarde.
Que llegaba a mi casa un micro lleno de chicos en el momento menos oportuno.
Que se armaba una comilona en mi casa con toda la "primada".
Que erámos como cincuenta comiendo en la vereda.
Que ibamos en el micro a llevar a alguien a la terminal y que todos los que iban eran ahora hombres grandes, todos locos de un neurosiquiátrico.
Que se escapaban de a uno, después de a dos, después de a tres.
Que se escapaban todos juntos.
Que se perdían en la multitud y yo no podía hacer nada para frenarlos.
Que me quedaba otra vez dormido y que otra vez se hacía tarde, tardísimo.
Que pedía un auto prestado.
Que lo dejaba parado en medio de la avendia mientras descargaba unas cosas.
Que me lo robaban.
Que me daba cuenta de que no lo había pedido prestado sino que lo había tomado prestado.
Que ni me acordaba a a quién.
Que me tranquilizaba pensando en que algún seguro lo pagaría.
Que no iba a poder hacer ningfuna denuncia porque no tenía las llaves del auto que de hecho había dejado puestas.
Que me había metido en un quilombo estando totalmente lúcido.
Que me daba cuenta que todo era un sueño.

domingo, 14 de junio de 2009

EL MOMENTO PERFECTO

Nunca parece ser, de hecho nunca lo es, nunca es ESE momento ideal para sentarme a escribir, nunca pasa que la coyuntura, la agenda, yo mismo, nos pongamos todos de acuerdo y encontremos EL momento de escribir, de accionar, de ir para adelante con todo. Nunca parece ser ese momento. Nunca lo es. Tampoco llega nunca una decisión de mi parte tan clara y contundente como para arrasar con todos los obstáculos. A este paso podría ser quye nunca realmente me encuentre con nada escrito hasta el fin. A este paso podría pasar que nunca haya obra. A este paso podría ser que yo me convierta definitivamente en un resentido, una persona frustrada, un bueno para nada, un amargo. Tal es la situación hoy que casi diría que me davergüenza no tener "nada"escrito, no tener ni una obra terminada, no tener nada.
Ok, convengamos (quiénes además de yo y yo mismo???) que no es tampoco que no tengo nada escrito y que además soy el rey de los extremos, o sea que ninguna afiremación o negación categórica que yo haga hay que tomarla demasiado en serio. Pero...
Lo concreto es que pasa el tiempo y yo en veremos. Que el trabajo, que mi casa, que los problemas, que patatín , que patatán...el tiempo pasa y yo sin hacer nada. Y no es porque me falten ideas, ni porque me falte tiempo, ni porque me falte nada, excepto una cosa: decisión.